Tras meses de revuelo y promoción, MTV estrenaba al fin la versión castiza de Jersei Shore. Cuatro chicas y cuatro chicos alojados un verano entero en un chalet de Gandia.
Lycra, músculos, rimmel, extensiones, tatuajes y una predilección por el agua con misterio que ni Ortega Cano y Massiel juntos, son algunas de las señas de identidad de estos ocho jóvenes.
Al minuto de emisión yo ya me había quedado (como diría otra diva de reality, Mar Segura) ojiplático, y no es para menos, sólo los nombres ya daban mucho miedo...
Labrador, un tio que dice haberse creado a sí mismo. Entrena biceps y rabo. Si antes de 15 segundos ya se sube la camiseta y presume de músculos, no te fíes.
Clavelito ¿Lo dices enserio? ¿Clavelito? Aunque no tenga un cuerpazo, puedo decir que follo bastante... Ahí lo llevas, apaga y vámonos.
Esteban y su filosofía de vida: mojar, mojar y mojar... ríete tu de Platón. Hasta ahora este musculitos tatuado ha sido el único que se ha llevado el gato al agua.
Abraham, el Ken de la casa. Y como ocurre con Ken, también es cuestionable su orientación sexual. Se hace llamar tanga man... cágate lorito.
Arantxa, la primera que ha reconocido ser choni. Su deseo póstumo es que sus cenizas se esparzan en el Fabrik... encefalograma plano. Estuvo los dos episodios mas pedo que Alfredo.
Core. Entra con una relación inestable. Huele a cuerno quemado. Es la Hardcore de la casa. Verla bailar es un espectáculo, pero dantesco.
Gata. La única chica de la casa que no esta en el umbral de la anorexia. Punto a su favor. Estuvo de pretendienta en Mujeres Hombres y Viceversa. Punto en contra.
Ylenia. Típica Barbie de extraradio. Un auténtico Cuadro. Saca morritos y vena chunga.
Cuatro macarras con el prestigioso master Rafa Mora impartido por la reconocida universidad Telecinco y cuatro chonis futuras portadas de interviú mostraran sus "buenos modales y saber estar" durante once episodios.
Cuatro macarras con el prestigioso master Rafa Mora impartido por la reconocida universidad Telecinco y cuatro chonis futuras portadas de interviú mostraran sus "buenos modales y saber estar" durante once episodios.
Con las luces justas para pasar un día. un vocablo escueto y reducido, (quisiera equivocarme y pensar que se comunican en otro idioma) basado en nano, tete, fiesta, teta ¿vale? y un mojito en la mano, los ocho especímenes se iban presentando y buscando afinidades. No tardaron mucho en encontrarlas: gimnasio, fiesta y sexo eran las columnas vertebrales de sus eruditas y trascendentales conversaciones. No se puede esperar mas de unas personas con un coeficiente intelectual justito como para conocer el mecanismo de una cerradura. Muchos se las vieron canutas para abrir la puerta de entrada.
Primera sorpresa de la noche. Para pagar el alquiler tendrán que trabajar de camareros en un chiringuito playero llamado Budha. Nombre poco original pero el sitio les va como anillo al dedo. ¿No aspirarían a trabajar en banca?.
Cuando escucharon la palabra trabajo y madrugar los ocho ni nis entraron en cólera... Joder tía, aún tenemos que madrugar más para maquillarnos... normal, con esas caras. El primer día de curro ya llegaron tarde, muy previsible.
Si mezclas en una Thermomix Confianza Ciega, Gran Hermano y Mujeres Hombres y Viceversa obtienes como resultado este reallity juvenil dónde el edredoning se hace sin edredón y como en todos los reallities las chicas se critican y rajan la una de la otra sin escrúpulos a la primera de cambio.


